miércoles, 22 de junio de 2011


Mi angelito, aunque tu ausencia este vigente
Tu dulce presencia en mí siempre evocaré…
Eres mi cielo, mi nube amada viéndome desde lo alto… eras mi niño pero el señor te ha necesitado…
Cariño mío, aunque tus mejillas no pude besar, tus suaves roces quedaron en mi corazón, impregnado están, te llevaré en mi…
Eres mi ángel quien limpiará mis tristezas, mis momentos de hastió y soledad…
Angelito mío, vivirás en el mundo que cree para ti, allí iré a jugar, te besare, te daré un abrazo y calor maternal… conteniendo mis lagrimas para no llorar.
En mi vientre te llevé con amor, con felicidad esperando el día en que tu carita se reflejara en mí, el destino te arranco de mi seno, de mi refugio, quitándome así un pedacito de vida contigo… Y solo tu sonrisa que en muchos sueños vi me dará las fuerzas para continuar, tu pureza será mi diaria medicina para creer en la eternidad…

viernes, 3 de junio de 2011



12 de la noche
Respiro y vuelvo a suspirar, sonidos se resbalan en mis oídos y me secuestran... me hacen recordar aquel roce en mi piel, aquel torbellino de cariños enmarañados... aquella dulce incertidumbre, aquel endeble futuro incierto...
En silencio... escucho el chillar de la sociedad y en el... tu, una vez mas, tu, me cierras los ojos y me bañas en un mar salado mis ojos, mis mejillas, aquellas que un día rojas fueron gracias a tus labios, a tus besos, a tu cuerpo...
Miro, y tu silueta aparece, aquella ladrona de identidad de entes, me llena.. me camufla en la sociedad, me quema, me duele... tu respirar me llama a una noche fría, melancólica, de recuerdos frustrados... Te amo...
Te busco entre espinas, me hieren, mi sangre flota en el aire, perplejo...
Corro, en el bosque frondoso me pierdo, trigal encuentro, color desteñido por mis pasos rotos, mi suelo suelto, mis frutos rojos, marchitos como mis labios, tu agua... me falta.
Dolor en mi, dolor por ti, penetra mi alma... se adueña de mis días, de mi risa, mi risa la encierra... la llave, se evapora, ¿Y tu? ... Te quiero...
Mis brazos se entrelazan en el humo de tu ausencia, me acarician tus manos siniestras, tu mirada, tu voz desenamorada me sella...me hiela.